lunes, 26 de noviembre de 2012

EL TRIANGULO DE LAS BERMUDAS


 
Tenía más de un mes sin querer saber nada acerca de política.
La última vez que conversé ó leí acerca del tema de manera contundente fue hasta una semana después de las elecciones del 07 de Octubre, fecha con la que deseaba fervientemente terminaran muchas de las pesadillas que a diario sufrimos despiertos la mayoría (pensaba yo) de los venezolanos.
 
En mi sentir esas elecciones pasaron a ser el Triángulo de Las Bermudas de la historia política contemporánea de Venezuela…
¿Por qué esta comparación? Pues porque en esa zona debido a la combinación de un denso tráfico marítimo y el tiempo tempestuoso es posible que algunos barcos se adentren en tormentas y se pierdan sin dejar rastro (1). Algunas desapariciones son inexplicables ó tienen explicaciones poco creíbles pero también otras explicaciones, bien documentadas, desmitifican la fama de esa zona.
 
Para mí lo mismo sucedió con ese proceso electoral.
 
Perdimos las naves que pensábamos nos sacarían de la tormenta en la que estábamos o estamos, en mi metáfora estas naves son la gran cantidad de votos, que podrían compararse con esas embarcaciones que nos llevarían a buen puerto para comenzar en un nuevo destino. Algunas versiones de esas desapariciones tienen lógica y son comprobables y otras, aun, no han podido demostrarse ó no son creíbles.
 
Los días siguientes muchos comenzamos a vivir las cinco etapas del duelo: Negación y aislamiento (el 8 de Octubre algunos ni siquiera fuimos a trabajar y hasta dejamos de contestar llamadas telefónicas, mientras a nosotros mismos ó a las personas de más confianza les repetíamos la frase “es que no puede ser”).
Ira (algunos dejamos de hablarle a los que sabíamos o nos enteramos ese día, que son chavistas, los sacamos hasta del facebook y otros además se molestaron de lejos, con la MUD por reírse durante las declaraciones del día siguiente).
Negociación ante la dificultad de afrontar la difícil realidad, mas el enojo con la gente y con Dios, surge la fase de intentar llegar a un acuerdo para intentar superar la traumática vivencia.
Depresión y aquí necesariamente habría que detenerse y agregar: decepción, desesperación y desilusión…frases como no voto más, ya no creo en lo políticos, para que voy a votar, etc. etc., que en mi opinión, no son criticables pero que no pueden ó no deben ser asumidas como posturas definitivas ante la realidad de nuestro país.
La quinta etapa es la de la Aceptación, algo que no estoy segura si aun estamos preparados para vivir pero que definitivamente no se refiere a asumir con resignación lo sucedido.
 
Como acontece en el Triangulo de las Bermudas, hay mucho que investigar aún, no necesariamente hay que dar como cerrado el capítulo de las elecciones del 07 de octubre.
Recuerden que no hubo celebración, no hubo exagerada alegría de un lado o de otro porque todos los sectores sabemos que hubo fallas, errores y excesos de parte y parte.
 
Aun recuerdo que un conocido unos días antes discutió conmigo porque siendo él representante de un partido de la MUD, criticaba que yo promocionara entre mis contactos la tarjeta de la Unidad o la de AD y no la del partido al que él representaba, y la sensación de desunión que tuve a menos de 48 horas antes de aquella fecha electoral me preocupó y asustó, porque me alertaba que era posible que esto pasará y a gran escala dentro del grupo que estaba llevando las riendas de este proceso.
 
No soy política, porque no pertenezco a un partido político y tampoco ejerzo algún cargo, pero tampoco soy apolítica, porque vivo en Venezuela y es el único sitio en el que por el momento puedo y deseo estar: tengo que involucrarme en mayor o menos medida pero no voy a ponerme de espaldas y dejar que todo pase pretendiendo que a mi no me afecte.
 
Soy una voluntaria de la necesidad de cambio y de la importancia de mantener la pluralidad y diversidad en los diferentes sectores que componen la vida del país.
No me toca votar el próximo 16D y sin embargo estoy trabajando como voluntaria para ese día y para que entendamos como ciudadanos y no únicamente como habitantes, la necesidad de no permitir que esta oportunidad pase por debajo de la mesa.
 
Estoy consciente de que hay mucho poder económico de un lado de la balanza pero justamente por eso es necesaria la justa distribución y estabilidad del resto de los escenarios del país.
No podemos permitir que una sola voz se imponga, porque a pesar del gobernante que tenemos aun así, si existe diversidad, pluralidad, podemos exigirle un país que por fin progrese.
 
Un gobierno único con todos aliados a él no permitirá que nuestras voces se oigan, callaran cualquier denuncia que hagamos, porque todos deberán seguir a su unico director.
 
No votar en estas elecciones y las próximas es auto derrotarnos más allá de la cantidad de votos que podamos o no obtener.
Aun tenemos tiempo de permitir que lo bueno de algunas gobernaciones y alcaldías han hecho se mantenga e incremente.
Del Triangulo de Las Bermudas no todo se ha dicho y así como a veces es inexplicable ver como muchas naves se pierden, en otras oportunidades muchas naves se salvan y logran salir triunfantes de esa tempestad.
No naufraguemos, no abandonemos los controles, ni nos dejemos llevar por la corriente.
 
No dejemos de ir a votar.

 

(1)      Definición de Triangulo de Las Bermudas wikipedia

1 comentario:

  1. Excelente analogía... aun mejor tu proceder FELICITACIONES

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